Si cada estación del año se puede relacionar con imágenes y colores, para mi las estaciones tienen olores y sabores. Y cuando es invierno y las mañanas frías nos hielan y las tardes de viento chiclayanas nos obligan a sacar abrigos y chompas, nada podría ser mejor que el chocolate caliente.
Me parece que nuestra excéntrica costumbre de tomar chocolate caliente en pleno verano navideño con ventilador al lado, esta cediendo frente al placer de probar una buena taza de chocolate bien calentito. Nada puede ser mas reconfortante que ese aroma denso y profundo, ese calor que irradia en nuestras manos frías y el sabor rotundo y delicioso que emana esta cremosa bebida.
Dicen en España que nada hay mejor que "las cuentas claras y el chocolate espeso". En Madrid tome el chocolate mas espeso que probé nunca. Claro, allí se mojan los tradicionales churros y se considera que si el churro se para en el chocolate, entonces esta en su punto.
En cambio aquí en el Perú, cumplimos nuestra costumbre navideña con un chocolate mas ligero. Algunas recetas familiares usan la pasta pura de cacao, otras el chocolate Cuzco de taza, pero casi siempre es una "leche chocolatada" de un tono mas o menos claro según el chocolate.
En Hoppy buscamos ofrecer un verdadero chocolate . Con el punto preciso de espesor para que sea contundente. Sin agua, solamente elaborado con leche y usando verdadero chocolate cuzqueño con ese sabor inconfundible .
Beber esta tacita es un placer que debemos aprovechar en esta temporada. Puedes tomarlo con un copo de crema chantilly encima para intensificar su suavidad. A mi personalmente me encanta ponerle encima algunos mashmelos y verlos disolverse dulcemente en la superficie caliente. ...Dicen que el chocolate mata la tristeza. Pero ademas abriga el espíritu.

No hay comentarios:
Publicar un comentario